Esta luz, este fuego que devora.

Este paisaje gris que me rodea.

Este dolor por una sola idea.

Esta angustia de cielo, mundo y hora.-

Este llanto de sangre que decora

lira sin pulso ya, lúbrica tea.

Este peso de mar que me golpea.

Este alacrán que por mi pecho mora

Son guirnalda de amor, cama de herido,

donde sin sueño, sueño tu presencia

entre las ruinas de mi pecho hundido.-

Y aunque busco la cumbre de prudencia

me da tu corazón valle tendido

con cicuta y amor de amarga ciencia.-

Federico García Lorca